viernes, 12 de junio de 2015 0 comentarios

Al aire

Si fueras real, me buscarías en mi lugar favorito con una cajetilla de cigarros en el bolsillo.
Si fueras real, te sentarías a mi lado y comenzarías a cantar esas canciones que tanto me gustan.
Si fueras  real y me vieras llorar, no me harías preguntas, simplemente tendría tu hombro en mi mejilla y tu olor se impregnaría hasta en mi mente.
Si fueras real, no me harías muchas preguntas y me darías muchos motivos.
Si fueras real, nunca me dejarías almorzar sola y me tendrías la cena lista luego de mis guardias, esperándome sonriente, hablándome de tu trabajo y yo del mío.
Si fueras real, sabrías que me gusta, que no me gusta y sabrías que tengo todas las intenciones del mundo cuando se trata de ti.
Si fueras real, dejaríamos nuestros demonios atrás juntos y al mismo tiempo.
Si fueras real, me quitarías los miedos, o los pintarías de un color distinto al menos.
Si fueras real, cuando te pregunto ¿Por qué me quieres?, me darías una buena respuesta.
Si fueras real, te quedarías dormido a mi lado.
Si fueras real, sabrías que no quiero que te alejes de mi. 

Lástima que no seas real. 


miércoles, 27 de mayo de 2015 0 comentarios

Hasta luego papá

Era un 17 de diciembre cuando me dijeron "vamos a ver tu papá porque se siente un poco mal", a pesar de haber llegado cansada de una actividad de la universidad no me negué, lo fui a ver. Tenías la cabeza caída y te temblaban las manos, pero no perdías los ánimos, días antes habías comprado muebles nuevos y un comedor nuevo para tu casa y cuando nos sentamos juntos me dijiste "eso se lo dejo a tu abuela por si es que me muero"- me dio miedo, atiné a reírme y decirte "papá, no digas eso, tu vas a durar hasta los 100 años". Traté de masajear tu cuello para ver si lograba enderezar tu cabeza y fue inútil, recomendé que te compraran un collarín y te trajeron uno. Te miraba, me miraste y estando mal me dijiste "¿Tienes hambre?" e inmediatamente pediste que me prepararen algo, nos sentamos juntos y así como estabas nos pusimos a ver una de tus series favoritas "The big bang theory", me mencionaste nombres que ni sabía, pero fingía entender para no decepcionarte. No sabía que ese momento sería el último donde te iba a ver caminar, hablar, sonreír, y poder abrazarte.

Al día siguiente me llamaron diciendo que te habían llevado al hospital, que fuiste caminando pero que te faltaba el aire terriblemente, a las horas me dijeron que habías perdido el conocimiento y que te quedarías un día en observación. Un día que se convirtieron en cinco meses y una semana. Donde te detectaron Miastenia gravis, que era una enfermedad donde a pesar que no ibas a poder hacer tus actividades normales, no era para que te me vayas. Todas mis vacaciones las pasé contigo, tu fuiste mi regalo de cumpleaños, te fui a dar de comer un par de veces, masajeé tu pies cuando tengo un miedo irracional a los pies, te cuidé, te mimé, te amé en cada momento cuando estábamos juntos, cuando veíamos tv y me decías que te cambie a alguno de los poquitos canales que se lograban ver, me acuerdo cuando le pedía postrecitos a la señora del comedor para que te sintieras feliz y lo comías con ganas. He escuchado mucho de tus informes médicos, siempre con buena actitud, siempre dándole ideas a los doctores para ver si se podía hacer algo más. Siempre te preocupabas de como estaba, y una de las cosas más difíciles que me preguntaste fue "¿Qué tengo?" y aunque en ese momento se me hizo un nudo en la garganta, te lo expliqué detalladamente pero sin perder la esperanza porque yo tenía la esperanza que íbamos a salir de ese maldito hospital, que tu ibas a ver la luz del día, que volverías a casa e íbamos a ver tv juntos de nuevo. Que ibas a cruzar la puerta y decir "hooooola" como tú siempre decías, pero no fue así.

¿Sabes con qué me quedo?, con los mejores recuerdos, he tenido el mejor abuelo, tal vez tuviste algunos errores, pero ¿Quién no los tiene?, me enseñaste sobre la unión familiar, la perseverancia, la fortaleza. Me hacías reír como nadie, a veces me sobornabas con billetes de diez soles para comer alguna comida que no me gustaba. Siempre me llamabas para que veamos una película juntos, para que arregle tu computadora, para enseñarte a manejar tu celular (que por cierto era más moderno que el mío), eras la persona más trabajadora que he conocido en mi vida, siempre proyectándose a algo nuevo, siempre pensando en los demás antes que en sí mismo. Extraño que me llames por teléfono y me cantes happy birthday, te voy a extrañar con toda mi alma, perdóname si no te cumplí al decir que íbamos a salir de ese hospital, han sido los cinco meses más difíciles de mi vida y el día más difícil fue cuando me tuve que despedir de tí, cuando te vi echadito, inmóvil, con gasas en los ojos y la boca, con tus cosas listas a tu lado, como si simplemente te fueran a desconectar de esa máquina que hacía que respires, pero me quedo con tu olor, con los besos que le di a tus manos, a tu rostro, con todo lo que te dije y espero que me hayas escuchado. Me voy a sentir más sola sin ti, porque eras de las pocas personas que me quería de verdad y no sé si algún día pueda reponerme de esto. Cada 25 de mayo a las 10 de la noche siempre recordaré que una de las personas más maravillosas me dejó, pero que ya está descansando. Te amo papá, con el corazón en la mano, mi alma está contigo donde quiera que estés, nunca te olvidaré. Y perdóname de nuevo por no ir a ver tu entierro, no voy a resistir ver como te apartan de mi lado. Te amo para siempre.



Tú y yo juntos, hasta más allá de la eternidad
en nuestro rinconcito del mueble.

domingo, 12 de abril de 2015 0 comentarios

De mi, para mí

Hola Eri, sé que estás muy pequeña aún para entender esto, pero soy tú en unos quince años más. Vine a prepararte, porque tu vida no será muy fácil que digamos y quiero que soportes todo con dignidad. Para empezar, llegará un momento donde tus padres se separen y una persona de tu familia se irá muy lejos, al principio llorarás y sentirás la ausencia y luego te enterarás de cosas que te aliviarán y te harán sentir cómoda. Te vas a dar cuenta que tu familia es una mierda, perdóname la expresión, pequeña, pero es la verdad. No te relajes en el colegio, pasarás a un colegio mixto y dejarás aquel colegio de monjas donde piensan meterte y te volverás super materialista, pero en algún momento dejarás de serlo (sobre todo cuando te falte el dinero). Tu abuelo morirá y nadie te dirá nada sobre eso hasta que seas una adolescente. Cuando entres a la pubertad tendrás una serie de cambios desafortunados, pelearás con tu mamá muchísimas veces, bajarás tu rendimiento académico a pesar que te dije líneas arriba que no lo hagas, pero luego de una corta terapia psicológica, mejorarás. En el colegio mixto vas a encontrar a varias personas, pero pocas serán las que verás (capaz) el resto de tu vida. En la secundaria te irá bien, solo tendrás problemas con matemáticas y casi al terminar te volverás súper aplicada, te enamorarás de tu mejor amigo del colegio y durarás como un año, pero eso sí, no lo quieras tanto.

Vas a crecer y te saldrá cuerpo de mujer, serás seria, te gustará el rock, irás a muchos conciertos pero nunca de viaje. Te matarás de la risa de vez en cuando pero también la pasarás mal y mucho. No llores, no quiero asustarte. Cuando acabes la secundaria, esa persona que tanto extrañabas, regresará, pero junto con el vienen muchos problemas. Perderás a tu enamorado, tu estabilidad, caerás en una depresión muy profunda y no estudiarás en la universidad durante dos años. En esos dos años vas a conocer a muchas personas, tendrás un trabajo que odiarás y lo dejarás, irás al concierto de tu cantante favorito de toda la vida, darás un examen de admisión y te enterarás que has ingresado a la universidad pero que tu familia te ha dado la espalda (de nuevo).Ah, cierto, no estudiarás medicina como siempre lo has querido, pero encontrarás una carrera que también te gustará mucho. Al tercer año casi todo sonreirá para ti, como si las nubes se hubiesen ido del cielo nublado. Cuando te conviertas en mayor de edad tendrás muchas dudas de la vida, seguirás conociendo gente, entre buena y mala, aprenderás de todo un poco, te vas a equivocar y  bastante, pero cuando te des cuenta, tratarás de remediarlo todo y mejorar. Ahora tenemos 20 años, Eri, y prefiero no contarte más de lo que te va a pasar, sé buena, sé la paciente por excelencia que eres, trata de no ser tan negativa como todas las personas te van a repetir a lo largo de tu vida, trata de revertir la mala suerte que a veces sentirá que te acompaña, busca soluciones, no dependas de nadie, no confíes en todas las personas que se te acercan, siempre sé honesta, no dejes que nadie influya en ti, deja tus celos a un lado, y remediemos este futuro tan oscuro que tenemos. Vamos a lavarnos la cara y a seguir adelante, ya no estés triste.
sábado, 21 de marzo de 2015 0 comentarios

#DíasDuros

Especialmente hoy me siento fatigada. Hace quince días que inicié clases y supe que nada sería fácil, los cursos han cambiado. Me preocupa no rendir. Me encanta saber que aparentemente he encontrado buenas amigas, tanto así que cuando las vi sentí que las había extrañado, me hacen reír un montón. Ya tuve prácticas hospitalarias, fue una experiencia incomparable, cada día me enamoro más de mi carrera, a pesar que hasta el día de hoy no descarto que algún día estudiaré medicina humana como lo he soñado desde el vientre de mi madre.

Desde hace tres meses no salgo ningún fin de semana, ni si quiera he ido a ninguna fiesta, reunión, acontecimiento aparentemente divertido y de noche (sobretodo). Hace dos meses que decidí no hablarle más al chico que me gusta o bueno, gustaba, me siento más tranquila (mentalmente) desde que tomé esa decisión. Hace tres meses que voy al hospital cuatro días a la semana a visitar a Valentín, también soy paño de lágrimas, soporte e investigadora.

Hace tres meses que no pienso en enamorarme, no recibo un abrazo, no lloro y no vivo. Me di cuenta que no escucho música tan frecuentemente como antes, que no voy a ningún concierto y cuando anuncian alguna banda/artista no me da ganas de ir, ni siquiera me emociona. Que cuando me dicen para salir me entra una inexplicable flojera, prefiero quedarme en casa, me quedo y me siento harta de todo, hasta de los alrededores donde vivo, podría decirse que me aburre hasta mi propia casa.
Y cuando llueve ya no salgo corriendo y saco la lengua, cuando hace mucho calor llego , tiro todo y quiero dormir y no lo consigo. Cuando me acerco al espejo me veo un poquito más arrugada, casi siempre tengo mucho sueño. Hace poquito vi a alguien que quise con todo mi corazón en un tiempo y no sentí nada, en ese momento no sentí que mi corazón bombeara sangre.

A veces me siento molesta o fastidiada y que no puedo lidiar con otros seres humanos,  me estoy aislando de nuevo de todo. Lo único que no me gusta es comer sola o tener que hacer algo como una compra o un papeleo y no tener a nadie quien me acompañe.

Me río en clases, me río cuando me burlo de alguien más, me río de alguna ocurrencia de mis amigas, pero al final no sé si he reído de verdad.  Son días duros. 
jueves, 5 de marzo de 2015 0 comentarios

Ficción I


Luego de reír y caminar tanto, cansados buscamos un sitio para sentarnos. Nos encontrábamos caminando por el malecón de Miraflores y un muro donde se podía apreciar la inmensidad del mar nos acogió. Nos seguimos riendo de alguna ocurrencia que él dijo, yo ya no podía más con el dolor de estómago que me invadía de lo mucho que reí en ese momento. Débil de tanta risa, me recosté en su hombro hasta que ambos nos quedamos callados. Era de noche.

 No puedo creer que esté de nuevo aquí contigo- dije sonriendo, pero sin que él pueda ver mi sonrisa.
 Citaré a una persona que siempre dice, si alguna vez nos peleamos nunca olvides este momento- dijo él.

Cerré mis ojos y no le dije nada y es que cuando sentía momentos sublimes con él, como reírnos tanto o hablar de cosas que a ambos nos gustaban simplemente quería que siempre recordara el momento, que pensara en mí de alguna manera. Así como el siempre invadía mi mente en todo momento.

¿Puedo hacer algo?- pregunté
Claro- dijo él
Le tapé la boca con mi mano y la besé, seguido a eso me eché a reír y él puso esa cara de extrañez que siempre pone cuando hago malas bromas o digo algo que considera “raro”.
¿Y eso?-
¿No puedo?- dije rodeando la seriedad.
Al contrario- dijo él  y seguido hizo lo mismo que yo, tapó mi boca y besó su mano


No me di por vencida y repetí lo anterior y cuando él lo repitió quité su mano y nos besamos, nos correspondimos y extrañaba sus besos. Sabían igual que siempre, como si se hubiesen congelado ocho meses en el espacio esperando que vuelva. Tembló como la última vez, le tomé las manos y  me reí, lo abracé, le tomé la mano, se la solté y me fui corriendo porque esta vez no quiero que me atrape. 
lunes, 23 de febrero de 2015 0 comentarios

#YoTeAmo




Porque te aprendí a querer con tus errores y defectos
Porque no importa que hagas, te puedo perdonar lo que sea
Porque me haces preguntas difíciles pero siempre contesto
Porque la única vez que me atreví a contestarte, le bajaste revoluciones a tu carácter y me explicaste porque no debía de contestarte
Cuando veo nuestras pocas fotos juntos
Porque masajee tus pies y eso no lo hago por nadie (más)
Por esas veces que me llamaste y nos quedamos juntos viendo tv abrazados
Por ese día que estando mal te preocupaste por si había comido y me diste de tu sándwich
Porque te preocupas por mi y yo por ti
Porque extraño tu voz y quisiera que dijeras alguna lisura para alegrarme la vida
Porque haces que me olvide de mi negatividad
Porque me haces investigar y aprender cosas nuevas
Porque me haces escribir cosas “con el corazón en la mano” como siempre digo

Por todo esto y más. 
martes, 3 de febrero de 2015 0 comentarios

La espera




Llegó al hospital y corriendo subió las escaleras, llegó a la baranda y la trepó como siempre. Vio a una monja con él, dándole capaz el último adiós, entró en pánico y gritó. Su acompañante subió en la baranda y le dijo "no son sus pies". Lo habían cambiado de lugar, su alma volvió a su cuerpo. Se sentó en el piso e inmediatamente lo reconoció. Veía todo el movimiento, enfermeras entraban y salían como si fuera un hogar tranquilo. Él estaba ahí, mirando todo y la vez nada, llamando a alguna de las enfermeras que no le hacían caso y fue ahí donde ella se desesperó y comenzó a chancar el ventanal de vidrio con las uñas, pero nadie la escuchaba. Comenzó a llorar todo lo que no había llorado desde que toda su pesadilla comenzó. Sintió la impotencia de no poder gritar, de no poder hacer algo para que lo atiendan o capaz ella misma atender sus necesidades. Cuando llegó su momento de verlo siempre siente un impulso de energía positiva, como si toda esa negatividad que la acompaña día a día se quedara afuera de la sala esperándola para cuando regrese. Entra, se pone la bata, se desinfecta las manos y corre feliz hacia él diciéndole su apodo en tono bajito pero que él pueda escuchar, le trata de dar un beso y le acaricia la cabeza. Él se relaja, sonríe, la mira con cariño. Ella lo percibe y guarda pequeñas capturas en su mente, como fotografías que viajarán en el tiempo y que regresarán en el momento menos esperado. Le pregunta como está, atiende alguno de sus pedidos, conversan, aunque él solo gesticule, asienta y niegue y ella extrañe el sonido de su voz y sí que lo extraña con el alma. Ella siempre le hace prometer algo, él siempre lo promete y eso le da seguridad, ella sale tranquila de la sala. Oliendo sus manos porque estuvieron con él. Pensando en alguna solución, estudiando su caso, tratando de ayudar. Conversa con los doctores y a veces les discute, no sólo a ellos, sino también con las enfermeras. Sus visitas al hospital están sacando su verdadero carácter de a pocos. Una vez no la dejaron entrar porque pensaban que era menor de edad, al día siguiente llevó su documento de identidad, pero ese guardia ya no estaba. Se siente capaz de pelear con quien sea, porque haría todo por él, porque va a luchar hasta el final, ella  piensa eso mientras vuelve a sentarse en el piso, por dos horas, vigilándolo, cantando bajito alguna canción que se imagina que a él le gusta. Preguntándose cuando va a acabar su pesadilla, pero no encuentra respuesta. 
 
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